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2030: Fenómeno turístico

Acercarnos a la historia del fenómeno turístico nos permite comprender el desarrollo actual del turismo. Sus inicios arrancan en la búsque...

sábado, 16 de marzo de 2019

El periodismo y el turismo

La Sociedad Española de Periodística tiene como objetivo auscultar y diagnosticar la industria del periodismo. Con tal fin el SEP organiza el Congreso Internacional donde aborda los temas centrales del periodismo, cuya misión es la información colectiva, que vuelca las ponencias expuestas en el atril en los Estudios de Periodística. En 2016, se compuso la tercera de las series, lleva el título Retroperiodismo, o el retorno a los principios de la profesión periodística, -Ángel Arrese Reca, Universidad de Navarra, nos enfoca el uso del concepto Retroperiodismo (visión retro o visión neo) que hace referencia a la identidad esencial (valores tradicionales) del periodismo-, en su prólogo, Fernando López Pan, presidente de la Sociedad Española de Periodística, recuerda la pregunta ¿cuáles son los valores permanentes del periodismo, los elementos esenciales que deben mantenerse en el actual contexto tecnológico y empresarial?

El trabajo se divide en seis partes. La parte A se nombra hacia un periodismo de calidad. En esta línea, en el ámbito universitario, dentro del periodismo turístico y de viajes, que hace referencia a una especialidad periodística dentro de la comunicación pública, que se circunscribe a la temática turística, se interroga Josefa García Marín, en su tesis doctoral con el título Periodismo turístico y de viajes: la calidad de la información especializada sobre turismo en la red presentada en Universidad Complutense de Madrid en 2017, ¿qué percepción se tiene sobre la calidad de los contenidos del sector del periodismo turístico on line?

Su evaluación señala la desigualdad tanto cuando se aplican los fundamentos periodísticos como cuando se adapta al entorno digital. Respecto a los fundamentos periodísticos, se desestima la importancia de las fuentes, el equilibrio informativo o la actualidad de los hechos en la elaboración de las informaciones. En cunado a la esfera en red, se pone el acento en la participación en las redes sociales que constituye un canal a través del cual interactuar con los lectores. Sin embargo, se observa una escasez de los nuevos recursos de Internet desplegados en las publicaciones, es decir, los artículos carecían de infografías, vídeos o, incluso, fotografías de calidad.



En el documental Post Truth Times –sigue a diferentes periodistas mientras hacen su trabajo-, el director del film, Héctor Carré - quien está preocupado por la pérdida de un periodismo independiente de verificación-, interroga al periodista estadounidense, Gay Talese, ¿cuál es el principal problema del periodismo?

Responde Talese. El problema del periodismo son los malos periodistas. No es el periodismo, es la gente que no sabe ser buen periodista. No sienten el orgullo de hacer lo que hacen. Son gente mediocre… Ahora bien, encontrarás gente mediocre en la política, en el mundo de la banca, encontrarás gente mediocre en todas las vocaciones. El periodismo está hecho de buenos y malos… Igual que la policía, igual que el sacerdocio.

Finaliza Carré. De acuerdo, no todos los periodistas hacían su trabajo correctamente y, por eso, recibían críticas de los ciudadanos, pero yo, había comprobado que el mundo estaba lleno de periodista que no eran mediocres y vivían su trabajo con la intensidad y la responsabilidad que el derecho del ciudadano reclamaba. Pero, lo que no tenía tan claro, si nosotros, los ciudadanos estamos en condiciones de exigir que nuestro derecho a la información pudiera ser ejercido de forma plena, cuando en los comienzos del siglo XXI subimos disciplinadamente al tren de Internet.


Estamos ante un nuevo viaje.

viernes, 15 de marzo de 2019

Turistas, la Antártida


Como decíamos ayer, con permiso de Fray Luis de León, en este blog, se presenta al turista ocioso en la tesis doctoral de Ribeirinho-Machado quien rastrea a las personas en búsqueda del descanso dentro del ocio, se muestra al turista ficticio, Vincent quien los analiza, de Jorge Carrión que lo encontró en la narración del hombre de la multitud de Poe en un agujero azul, topamos con el turista léxico de Guisseppe Simone Pedote el cual nos acerca a su definición -por viajero que recorre un país por distracción y recreo-, habla del turista sociológico de Dean MacCannell, se cuenta la historia del estudiante iraní que grita en medio de clase ¡Todos somos turista!

Corría 5 de diciembre de 1914, en la estación ballenera de las islas de Georgia del Sur está a punto de zapar la Expedición Imperial TransAntártica en dirección al Mar de Weddell, puerta de entrada al continente helado, organizado explorador irlandés, Sir Ernest Henry Shackleton, quien rebautizó el barco con el nombre de Endurance, (Resistencia, lema de la familia: resistir es vencer), dura el viaje 634 días y abordo se hallan 28 tripulantes -Shackleton selecciona a los adecuados compañeros de viaje y los coloca en los puestos oportunos[1]-, entre ellos, el meteorólogo, Leonard Hussey, quien salvó su instrumento musical, ese banyo lo vamos a necesitar si nos quedamos sin comida, es una medicina mental vital, cuando vararon como una almendra en una tabla de chocolate, el 19 de enero de 1915, a 96 km. del desierto helado, pasaron el invierno a bordo. Había transcurrido 327, se resquebrajó el barco, era el 27 de octubre de 1915 cuando les propuso buscar mar abierto, puso una condición, debían deshacerse de las pertenencias, se hunde el 21 de noviembre de 1915. Volvió a casa.  ¿Habrían sobrevivido los hombres de Shackleton sin ese banjo?[2]

Shackleton escribía carta a su hija a Cecily. Alison Lester (Australia, 1952) viajó en 2005 al desierto helado. Escribe Sofía viaja a la Antártida. Retrata a una niña de 9 años, se llama Sofía Scott, navega en el barco rompehielos Aurora Australis -es totalmente rojo, tan grande como un campo de fútbol y tan alto como un bloque de cinco pisos-, donde el capitán del barco era su padre. El viaje durará un mes y lleva pasajeros, investigadores y suministros a su destino, la estación Mawson.



Esta turista nos aclara cómo es el lugar -el continente más seco y frío de la Tierra-, la ropa que debe ponerse para salir a cubierta, cómo se forma un iceberg o cómo es la estación Mawson.

¿Es un momento perfecto para hacer un viaje a la Antártida? ¿Qué hace una niña en la Antártida? ¿Te enrolas tú también en este viaje? Antártida se considera como destinos turísticos de último desafío.

También, viajó el humorista-turista Miguel Gila a  la Antártida. ¿Qué se le perdería en el lugar más ventoso, seco y helado de la Tierra? ¿Se le congelaría su humor? La Antártida se encuentra el Polo Sur y se rige por el Tratado Antártico.

Otro día nos desplazamos al Ártico, área  alrededor del Polo Norte.

jueves, 14 de marzo de 2019

¿Quién son los turistas?


Como decíamos ayer, con permiso de Fray Luis de León, en este blog, Poe sigue la escondida senda para hallar al hombre en la multitud donde vive Vincent. Su encuentro requirió desplazarse hasta, ¡Oh monte, oh fuente, oh río,!, un agujero azul donde roto casi el navío se sumergió Jorge Carrión y cuando flotó con la primavera de bella flor cubierto, dijo;
-        Téngase su tesoro

La cantidad de papeles preciosos, reunidos y guardados contenía la novela sobre la errancia donde se narra los análisis en torno al turista que observa un hombre rico cuando tomó la determinación de viajar por todos los destinos turísticos. La persona en cuestión era Vincent, Carrión tituló el libro Los turistas. Finaliza la narración antes de los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001 cuando se  modificó el curso de la historia, un momento en el que estaba a punto de cambiar para siempre nuestra manera de viajar.

Corría el 11 de marzo 2011, se publica la tesis doctoral de Jorge Ribeirinho-Machado.  Se interroga ¿Qué son los turistas? Para ello, también, bucea, en esta ocasión, a las profundidades del Turismo: fundamentos conceptuales, realidades y perspectiva en la Universidad de Navarra[1]. Este trabajo compagina la tesis de Millán-Puelles y una concepción antropológica de Rafael Alvira. La primera plantea que el ocio es el medio para hacer que se ejerzan y actualicen las posibilidades superiores de la existencia humana, mientras que el segundo planteamiento arranca de la idea de que el ser humano es el que tiene casa y viaja.


Esta investigación lo aborda desde un punto de vista práctico y otro teórico. Respecto a la parte práctica sugiere que su estudio se puede generalizar debido a que el turismo es un fenómeno global. Sin embargo, nos interesan sus preguntas en la pieza sobre teoría.

¿Por qué hay que hacer turismo? ¿Qué se puede entender por turismo? ¿Cuáles son las fronteras de lo que es turismo? ¿Se puede configurar la historia del fenómeno turístico en dos fases: una, desde la Antigüedad hasta el siglo XIX y, otro, desde ahí hasta ahora?

¿El turismo es una ciencia per se? ¿Cuáles son los motivos que llevan a las personas a tomarse vacaciones? ¿En qué se distingue el turismo de hospitalidad –hostelería- y el turismo entendido como actividad económica -Industria turística-?

¿Qué es el ocio? ¿Quiénes actúan en el turismo? ¿Qué tipo de empleados deben trabajar en la Industria Turística? ¿Cuál es la relación entre turismo y cultura? ¿Qué correspondencia existe entre descanso y cansancio -sus tipos son el físico, el mental y el espiritual-?

Estos interrogantes configuran su tesis. Se recurre a una visión multidisciplinar sobre el turismo. Su objetivo es concreción del descanso de las personas que viajan a lugares distintos de su casa.

Pero, ¿quién son los turistas?



[1] RIBEIRINHO MACHADO, Jorge. “Turismo: fundamentos conceptuales, realidad y perspectivas”. Alvira Dominguez, Rafael. Tesis doctoral. Universidad de Navarra, Pamplona, 2010

miércoles, 13 de marzo de 2019

Los turistas


Como decíamos ayer, con permiso de Fray Luis de León, en este blog, gritó un estudiante iraní ¡todos somos turistas!

El errante perseguidor Vincent -este personaje ficticio representa a un hombre rico con la determinación de viajar, se identifica con el latido de la multitud (Ese gran mal de no poder estar solo)y encuentra similitudes con la narración El hombre de la multitud de Poe (donde su protagonista observa a la gente pasar)- analiza a los turistas -este libro sobre la errancia (anda vagando de un lugar a otro) habla de turismo, .pertenece a trilogía Las huellas -se compone, además, Los muertos y Los huérfano- y narrado por Jorge Carrión- en el aeropuerto de Heathrow (LHR se cataloga como el principal aeropuerto de Londres, su capacidad corresponde a la mayor del mundo aeroportuaria y su tráfico aéreo se computa con el más nivel de Europa) y, luego, visita los destinos turísticos de todo el mundo -persigue una anciana muy misteriosa y no sabe por qué (Algunos secretos no se dejan desvelar)-. ¿Cuál es la metrópolis de hoy? Indica el escritor viajero Cosmópolis, es decir, el mundo.

Al atardecer de una tarde de otoño, los altavoces han anunciado el embarque del vuelo hacia…. medio centenar de transeúntes se ponen en marcha -cómo ir sorteando aquel tropel- …caminaba un tumultuoso mar de cabezas ¿Cuál es el motivo de su viaje? ¿Iban de viajes de novios la primera pareja? El siguiente grupo, ¿viajaba a causa de un luto por su vestimenta negra (Hay gente que muere de noche en su lecho, apretando las manos de confesores fantasmales y mirándoles a los ojos con consternación, Poe)? (…) Es un vuelo trasatlántico. Refleja la lejanía –aura, es un soplo que te inmunda-.La cercanía turística nos la trae Camilo José Cela cuando propone un bello experimento salir del Miño para llegar a las remotas Canarias atlánticas.La novela formula, también, una teoría general de la huella.

Toda ciudad tiene sus secretos. Roberto Bolaño, en sus atardeceres privilegiados de Los Ángeles de California -llena de rascacielos y de palmeras-,  no pensaba subirme al avión - este penamiento lo mantenía cuidadosamente reservado y oculto-, sin embargo, si quería formar parte del jurado del concurso de cuentos y si le gusta viajar a Chile, tenía que volver a subirme a un avión[1].

Carrión se sumergió un agujero azul cerca de Dahab en la península de Sinaí -la tumba de Sinaí-, Egipto, en el Mar Rojo, el buceador hizo una inmersión, exploró un recurso cultural entre sus estructuras laberíticas en el que desvelo a Los turistas. La narración transcurre en el año 2000 y acaba meses antes del 11-s. El autor apostilla en un momento en el que estaba a punto de cambiar para siempre nuestra manera de viajar.


El buceador de fama internacional Yuri Lipski perdió su vida en el fondo de la formación.





[1] Fragmentos de un regreso al país natal

martes, 12 de marzo de 2019

¡Todos somos turistas!


Como decíamos ayer, la Real Academia Española registra por primera vez en la 14ª edición de la DRAE de 1914 el término turista (del ing. Tourist) y lo define como Viajero que recorre un país por distracción y recreo.  Por su parte, María Moliner es más incisiva en la definición persona que viaja por un país por turismo. Y, entiende  por Turismo, la acción de viajar por placer. Móvil del que viaja así. Actividad y organización relacionada con los viajes de esa clase. El Dr. Francisco Muñoz de Escalona, Economía turística, sentencia que Turismo viene de tur. Una obviedad útil[1].

Guiseppe Simone Pedote navega por el léxico del turismo en los siglos XIX y XX donde nos enrola en los vocablos turismo como el viaje circular, o sea,  el acto de salir y regresar al punto de partida original y el turista se refiere a quien realiza ese viaje.


Se detuvo ese viaje. Las maletas de El turista -este estudio sociológico lo comenzó en París en el año 1968, conoció al profesor Claude Lévi-Strauss (hablaba del análisis estructural de la sociedad), ¿se podía hacer una etnografía de la modernidad?,…Intentó comprender el lugar que ocupa el turista en el mundo moderno sin tener en cuenta los esquemas teóricos existentes- aún no han sido deshechas y no viaja “ligero de equipaje” nos narra la mirada expectante de Lucy R. Lippard en el prólogo de El TURISTA[2], una nueva teoría de la clase ociosa, (en el libro aparecen dos clases turistas: uno son los reales -los visitantes- y otros se refiere a la acepción metasociológica) de Dean MacCannell quien regresó para impartir una clase donde un estudiante iraní suyo exclamó en plena sesión a grito furioso: ¡todos somos turistas!



[1] Turismo viene de tur. Franjomunioz. 28 MARZO 2016
[2] El turista. Una nueva teoría de la clase ociosa, Dean MacCannell, traducción del inglés de Elizabeth Casals, prólogo de Lucy R. Lippard, EDITORIAL MELUSINA, 

lunes, 11 de marzo de 2019

Turista, Stendhal y Pegge


Como decíamos ayer, Stendhal, -es el seudónimo con el que ocultaba su verdadero nombre Henri Beyle (El grenoblés escritor se identifica J’ai beaucoup aimé la vie et j’ai beaucoup aimé les arts, esta frase proustiana la pronuncia el personaje de ficción[1] Charles Swann -huésped En busca del tiempo perdido, vive por lo que significa, exige a un peluquero que su peinado no se deshaga en el viaje, este protagonista literario se basó en Charles Haas, judío rico y elegante- de Marcel Proust), ¿el primer viajero moderno?-, escribió Memorias de un turista -un diario personal. Un recueil de sensations, un relato o un registro de lo más fugaz- en 1838 donde despliega sus sentimientos, proponía su propia mirada, describía un turismo interior, hecho de frágiles emociones, centrado en la exploración de sus recuerdos, humores y fantasmas[2].

Stendhal

José Antonio Molina Toucedo aborda la relación entre el turismo y el crecimiento económico en España. La Economía del Flamenco en su tesis doctoral presentada en 2004 en el departamento de Análisis Económico y Economía Política en la Universidad de Sevilla.

Arranca su trabajo de investigación. Nos acerca a la Literatura -nos informa sobre la realidad histórica de quien escribe y sobre su entorno-. Asevera que Stendhal -transmite el espíritu de época- acuñó el ingenioso neologismo de turista, se refería a los viajeros románticos, se lazaron a viajar tras las Guerras Napoleónicas -el autor británico Simon Scarrow afirma que es la primera guerra mundial-.

Guisseppe Simone Pedote estudia El léxico del turismo en español en los siglos XIX y XX en su tesis doctoral presentada en 2018 en el departamento de Filología Española en la Universitat Autònoma de Barcelona.

Aclara los primeros conceptos: turista, turismo, turístico y algunos derivados (agrotuístico). Lo inicia con el Grand Tour hasta el turista. También, menciona acontecimientos bélicos, nos traslada a las guerras del siglo XVIII, las ganaron la victoriosa Gran Bretaña, quien proporciona el mayor número de viajeros a la moda del Gran Tour -un viaje de formación- para referirse a ellos, se empezó a usar el término de lengua inglesa tourist (de tour + el sufijo derivación –ist). Se documenta su primera aparición en la obra de carácter satítirico Anecdotes of the English language:…de Samuel Pegge.

La Real Academia Española lo registra por primera vez en la 14ª edición de la DRAE de 1914. Se lee.
Turista. (del ing. Tourist) m. Viajero que recorre un país por distracción y recreo.



[1] Mis personajes de ficción, El PAÍS, 
[2] Turistaso el viaje a ninguna parte, Zona Franca, Viajes ,Clarín,  


domingo, 10 de marzo de 2019

Stendhal, un viaje stendhaliano


Yo no viajo para conocer, sino por puro placer[1]. Difunde el término turista y diseña el viaje sentimental -modalidad de viaje-. Le fascina la diletancia -el diletante figura viajera romántica-. Practica el arte de ir a la caza de la felicidad. Se definía entre dos amores y dos libros e imagina la literatura del Yo. De todas mis pasiones muertas, la única que me queda es la de ver cosas nuevas. No pretendo contar cosas nuevas, solo las sensaciones que me producen.

A Henri-Marie Beyle se le conoce con el pseudónimo Stendhal, su literatura de refleja mucha  autobiografía, le atrae los libros de viajes como género literario, inventa la naturalidad en la escritura moderna, sus prosa destila una la actitud romántica -Nietzsche-, inscrito como un escritor del Romanticismo, pertenece a grandes románticos franceses, se convirtió en un maestro de la novela analítica, se sentía unido a los escritores liberales italianos, los carbonari, Consuelo Bergés  lo define como un gran psicólogo -explica con pormenor las motivaciones psicológicas del protagonista por ejemplo, lo ejerce en el protagonista Julián Sorel en Rojo y negro- y gran lírico del sentimiento amoroso, inmerso en el "beylismo" -disfrutar de todos los dones de la existencia-, buscaba la felicidad[2],.. Le gusta la música y la pintura.

Su infancia grenoblesa se torna a amarga. Muere su madre, sufre la distancia de su padre, lleva su educación su tía -un demonio hembra-, le instruye un jesuita -modifica su fe-,… Necesito tres o cuatro metros cúbicos de ideas nuevas al día, de la misma forma que un barco de vapor necesita carbón.


Nace en Grenoble, el 23 de enero de 1783, se afincó en la capital francesa, viajó por Europa -Alemania, Polonia, Austria, Rusia junto al Gran Corso-, se largó a París -abandona el Ejercito en 1802-, descubre el Gran Sur, se desplaza al país alpino –en 1814, tras la caída de Napoleón. Italia es su verdadera patria.-, cruza el Gran San Bernardo y vivió en Milán -entre 1814 y 1821 (expulsado por el Gobierno austriaco por su apoyo al movimiento independentista en el norte de Italia-, se establece en Trieste -nombrado cónsul de Francia, 1830-, se le destina a Civitavecchia –cerca de Roma en 1831 donde falleció el 23 de marzo de 1842 -, siempre volvía a París. Su epitafio se halla en Montmartre donde se lee Henri Beyle. Milanés. Escribió, amó, vivió. ¡Milanés!

Corría el 1817. Escribe un libro de recuerdos y estudios académicos titulado Roma, Nápoles y Florencia[3], la primera obra publicada bajo el pseudónimo que le reconoció para la posteridad. Se caracteriza por una mezcla heteróclita de impresiones de viaje, anécdotas de toda índole, informaciones de naturaleza práctica, comentarios de música, de teatro, de pintura[4]. Sus libros de crónicas de viaje los escribe sobre lo que le sorprende en cada arte, no desde un enfoque crítico científico, más bien, en un tono de naturalidad referente a lo que se emociona ante ellas. Se configura el síndrome de Stendhal -emocionarse más de la cuenta a través del arte-, en Nápoles y Florencia: un viaje de Milán a Reggio lo describe “había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dados por las bellas artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme”[5].

La Ciudad Eterna la inmortaliza en sus Paseos por Roma -littérature alimentaire-. Stendhal se convierte en ese flâneur. Esta mañana hemos deambulado por el Monte Aventino con un tiempo delicioso; (…) Paseábamos como unos verdaderos vagabundos felices de existir[6].


Stendhal enfoca el viaje como una experiencia íntima -alquimia de los sentidos- más que un descubrimiento del mundo. El protagonista del viaje es el viajero más que el viaje en si mismo. Este hecho provoca la escisión entre los cronistas viajeros. Se diferencian en aquellos que transcriben la realidad y aquellos que relatan una experiencia personal. Irrumpe el Yo stendhaliano.



[1] Aunque se diferencia tanto de los viajeros del Renacimiento -el viaje a Italia se erigió en el complemento y la culminación de la formación intelectual-, pasando por los países del Norte, en especial en Inglaterra desde finales del siglo XVII -Gran Tour: viaje de carácter más bien pedagógico y contrastivo-,como cuando el advenimiento de las Luces nos trajo los viajeros ilustrados del siglo XVIII -su deambular responde a una finalidad de observación y de análisis de los fenómenos sociales y, asimismo, de los viajeros románticos del siglo XIX -búsqueda del exotismo-. Se aproxima a Rousseau: el viaje por el viaje pero su estudio del objeto era filosófico para el escritor francés Stendhal entiende el turismo como pura diletancia.
[2] Manuel Hidalgo, Stendhal, el romántico que buscó la felicidad, EL MUNDO, Literatura, Galería de imprescindibles/544, Madrid, 1 OCT. 2018 02:06.
[3] Antonio M. Rey González, Lorenzo Livianos Aldana, La psiquiatría y sus nombres: diccionario de epónimos, Ed. Médica Panamericana. 
[4] Juan Bravo Castillo, Stendhal viajero: Memorias de un turista, Universidad de Castilla-La Mancha, Revista de Filología Románica, 2006, anejo IV, 189-197. 
[5] José A. Ponte Far, Stendhal, teoría y práctica del amor, La voz de Galicia, La voz de la escuela,  16/11/2016 05:00H.. 
[6] Carmen Anisa, Stendhal y sus "Paseos por Roma", De nada puedo ver el todo, julio 19, 2017.