Entrada destacada

2030: Fenómeno turístico

Acercarnos a la historia del fenómeno turístico nos permite comprender el desarrollo actual del turismo. Sus inicios arrancan en la búsque...

lunes, 11 de marzo de 2019

Turista, Stendhal y Pegge


Como decíamos ayer, Stendhal, -es el seudónimo con el que ocultaba su verdadero nombre Henri Beyle (El grenoblés escritor se identifica J’ai beaucoup aimé la vie et j’ai beaucoup aimé les arts, esta frase proustiana la pronuncia el personaje de ficción[1] Charles Swann -huésped En busca del tiempo perdido, vive por lo que significa, exige a un peluquero que su peinado no se deshaga en el viaje, este protagonista literario se basó en Charles Haas, judío rico y elegante- de Marcel Proust), ¿el primer viajero moderno?-, escribió Memorias de un turista -un diario personal. Un recueil de sensations, un relato o un registro de lo más fugaz- en 1838 donde despliega sus sentimientos, proponía su propia mirada, describía un turismo interior, hecho de frágiles emociones, centrado en la exploración de sus recuerdos, humores y fantasmas[2].

Stendhal

José Antonio Molina Toucedo aborda la relación entre el turismo y el crecimiento económico en España. La Economía del Flamenco en su tesis doctoral presentada en 2004 en el departamento de Análisis Económico y Economía Política en la Universidad de Sevilla.

Arranca su trabajo de investigación. Nos acerca a la Literatura -nos informa sobre la realidad histórica de quien escribe y sobre su entorno-. Asevera que Stendhal -transmite el espíritu de época- acuñó el ingenioso neologismo de turista, se refería a los viajeros románticos, se lazaron a viajar tras las Guerras Napoleónicas -el autor británico Simon Scarrow afirma que es la primera guerra mundial-.

Guisseppe Simone Pedote estudia El léxico del turismo en español en los siglos XIX y XX en su tesis doctoral presentada en 2018 en el departamento de Filología Española en la Universitat Autònoma de Barcelona.

Aclara los primeros conceptos: turista, turismo, turístico y algunos derivados (agrotuístico). Lo inicia con el Grand Tour hasta el turista. También, menciona acontecimientos bélicos, nos traslada a las guerras del siglo XVIII, las ganaron la victoriosa Gran Bretaña, quien proporciona el mayor número de viajeros a la moda del Gran Tour -un viaje de formación- para referirse a ellos, se empezó a usar el término de lengua inglesa tourist (de tour + el sufijo derivación –ist). Se documenta su primera aparición en la obra de carácter satítirico Anecdotes of the English language:…de Samuel Pegge.

La Real Academia Española lo registra por primera vez en la 14ª edición de la DRAE de 1914. Se lee.
Turista. (del ing. Tourist) m. Viajero que recorre un país por distracción y recreo.



[1] Mis personajes de ficción, El PAÍS, 
[2] Turistaso el viaje a ninguna parte, Zona Franca, Viajes ,Clarín,  


domingo, 10 de marzo de 2019

Stendhal, un viaje stendhaliano


Yo no viajo para conocer, sino por puro placer[1]. Difunde el término turista y diseña el viaje sentimental -modalidad de viaje-. Le fascina la diletancia -el diletante figura viajera romántica-. Practica el arte de ir a la caza de la felicidad. Se definía entre dos amores y dos libros e imagina la literatura del Yo. De todas mis pasiones muertas, la única que me queda es la de ver cosas nuevas. No pretendo contar cosas nuevas, solo las sensaciones que me producen.

A Henri-Marie Beyle se le conoce con el pseudónimo Stendhal, su literatura de refleja mucha  autobiografía, le atrae los libros de viajes como género literario, inventa la naturalidad en la escritura moderna, sus prosa destila una la actitud romántica -Nietzsche-, inscrito como un escritor del Romanticismo, pertenece a grandes románticos franceses, se convirtió en un maestro de la novela analítica, se sentía unido a los escritores liberales italianos, los carbonari, Consuelo Bergés  lo define como un gran psicólogo -explica con pormenor las motivaciones psicológicas del protagonista por ejemplo, lo ejerce en el protagonista Julián Sorel en Rojo y negro- y gran lírico del sentimiento amoroso, inmerso en el "beylismo" -disfrutar de todos los dones de la existencia-, buscaba la felicidad[2],.. Le gusta la música y la pintura.

Su infancia grenoblesa se torna a amarga. Muere su madre, sufre la distancia de su padre, lleva su educación su tía -un demonio hembra-, le instruye un jesuita -modifica su fe-,… Necesito tres o cuatro metros cúbicos de ideas nuevas al día, de la misma forma que un barco de vapor necesita carbón.


Nace en Grenoble, el 23 de enero de 1783, se afincó en la capital francesa, viajó por Europa -Alemania, Polonia, Austria, Rusia junto al Gran Corso-, se largó a París -abandona el Ejercito en 1802-, descubre el Gran Sur, se desplaza al país alpino –en 1814, tras la caída de Napoleón. Italia es su verdadera patria.-, cruza el Gran San Bernardo y vivió en Milán -entre 1814 y 1821 (expulsado por el Gobierno austriaco por su apoyo al movimiento independentista en el norte de Italia-, se establece en Trieste -nombrado cónsul de Francia, 1830-, se le destina a Civitavecchia –cerca de Roma en 1831 donde falleció el 23 de marzo de 1842 -, siempre volvía a París. Su epitafio se halla en Montmartre donde se lee Henri Beyle. Milanés. Escribió, amó, vivió. ¡Milanés!

Corría el 1817. Escribe un libro de recuerdos y estudios académicos titulado Roma, Nápoles y Florencia[3], la primera obra publicada bajo el pseudónimo que le reconoció para la posteridad. Se caracteriza por una mezcla heteróclita de impresiones de viaje, anécdotas de toda índole, informaciones de naturaleza práctica, comentarios de música, de teatro, de pintura[4]. Sus libros de crónicas de viaje los escribe sobre lo que le sorprende en cada arte, no desde un enfoque crítico científico, más bien, en un tono de naturalidad referente a lo que se emociona ante ellas. Se configura el síndrome de Stendhal -emocionarse más de la cuenta a través del arte-, en Nápoles y Florencia: un viaje de Milán a Reggio lo describe “había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dados por las bellas artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme[5].

La Ciudad Eterna la inmortaliza en sus Paseos por Roma -littérature alimentaire-. Stendhal se convierte en ese flâneur. Esta mañana hemos deambulado por el Monte Aventino con un tiempo delicioso; (…) Paseábamos como unos verdaderos vagabundos felices de existir[6].


Stendhal enfoca el viaje como una experiencia íntima -alquimia de los sentidos- más que un descubrimiento del mundo. El protagonista del viaje es el viajero más que el viaje en si mismo. Este hecho provoca la escisión entre los cronistas viajeros. Se diferencian en aquellos que transcriben la realidad y aquellos que relatan una experiencia personal. Irrumpe el Yo stendhaliano.



[1] Aunque se diferencia tanto de los viajeros del Renacimiento -el viaje a Italia se erigió en el complemento y la culminación de la formación intelectual-, pasando por los países del Norte, en especial en Inglaterra desde finales del siglo XVII -Gran Tour: viaje de carácter más bien pedagógico y contrastivo-,como cuando el advenimiento de las Luces nos trajo los viajeros ilustrados del siglo XVIII -su deambular responde a una finalidad de observación y de análisis de los fenómenos sociales y, asimismo, de los viajeros románticos del siglo XIX -búsqueda del exotismo-. Se aproxima a Rousseau: el viaje por el viaje pero su estudio del objeto era filosófico para el escritor francés Stendhal entiende el turismo como pura diletancia.
[2] Manuel Hidalgo, Stendhal, el romántico que buscó la felicidad, EL MUNDO, Literatura, Galería de imprescindibles/544, Madrid, 1 OCT. 2018 02:06.
[3] Antonio M. Rey González, Lorenzo Livianos Aldana, La psiquiatría y sus nombres: diccionario de epónimos, Ed. Médica Panamericana. 
[4] Juan Bravo Castillo, Stendhal viajero: Memorias de un turista, Universidad de Castilla-La Mancha, Revista de Filología Románica, 2006, anejo IV, 189-197. 
[5] José A. Ponte Far, Stendhal, teoría y práctica del amor, La voz de Galicia, La voz de la escuela,  16/11/2016 05:00H.. 
[6] Carmen Anisa, Stendhal y sus "Paseos por Roma", De nada puedo ver el todo, julio 19, 2017.

sábado, 9 de marzo de 2019

El turismo y la publicidad turística


El turismo es un fenómeno social, cultural y económico generado por el proceso de mundialización[1] y el cual se ha beneficiado continuamente por la globalización[2]. Es decir, la actividad turística es impulsada y ejecutada por la globalización en forma de servicio ofertado como producto, pero es un factor que repercute directamente con el proceso de mundialización[3].

En este ambiente, se ha edificado un nuevo modelo turismo global asentado en el estadio del desarrollo capitalista actual y en el sistema turístico mundial surgido en los a los 50 y 80 del siglo XX[4]. En esas décadas se transforma el turismo en una actividad de masas que empieza a ser significativo en la dinámica de las economías. Bien, ese nuevo y complejo modelo turístico vive en  una “reinvención permanente” y los flujos turísticos mundiales son atraídos por la publicad turística.


Esa producción publicitaria turística está determinada por las especificidades del producto turístico y la noción de que el turismo no es un bien industrializado aunque la industria turística constituye un elemento del desarrollo socioeconómico.
El producto turístico un producto intangible, no se trata de un bien industrializado y del comercio como también de los demás tipos de servicios, se componen de un conjunto de bienes y servicios,  Meene Ruschmann asocia al producto turístico a una experiencia vivencial.

Hemos dicho, el turismo constituye un componente catalizador de la globalización  cuyo un objeto de estudio interdisciplinar y multidisciplinar, no ejerce una disciplina propia, se apropia de estudios en otros campos, por lo que Maneti Dencker asegura que no se puede entender como ciencia social pues no posee un cuerpo de doctrina metódicamente ordenado.

Por consiguiente, el turismo extraería su conocimiento, por ejemplo, de la rama lingüística. En este campo, participa Eretuza Gurgel de Oliveira quien presenta la tesis El discurso publicitario en el turismo[5] donde obtuvo el resultado de que es factible relacionar los campos de conocimientos del turismo, la publicidad y la lingüística textual. Además, corrobora la existencia de características inherentes en el discurso publicitario, se distingue de otros discursos por su  carácter expresivo, comunicativo, retórico, persuasivo; y, por último, el carácter pragmático. En fin, construye el nexo entre el turismo, la publicidad y la lingüística textual para estudiar los elementos propios de los textos publicitarios.
La tesis aporta un instrumento útil al análisis del discurso -aplicabilidad lingüística-, más concretamente, del discurso publicitario, busca estudiar la publicidad turística -escrita, el caso de Natal, aplicabilidad social directa- y encuentra elementos comunes identificar que sirve para identificar un texto publicitario y distinguirlo del texto literario y del no literario.
La hipótesis de partida del trabajo consistió en relacionar la industria del turismo con la publicidad y establecer elementos que configuren un texto publicitario o “publicitariedad” a partir del análisis del discurso publicitario del turismo.

La investigación mantiene las premisas de que el turismo actúa como un factor de desarrollo económico - el turismo es uno de los sectores más dinámicos de la economía, ya que genera casi 10% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial-, la publicidad será tratada como un acto de comunicación -un acto intencional producido por un emisor para lograr un fin predeterminado, Sara Robles- y la lingüística la trata como clases de palabras y las subdivide en los cuantificadores; enunciados publicitarios de apelación y realce y las estructuras sintácticas de apelación y realce (Sara Robles).

Veamos, la viabilidad del proyecto se sustenta en las campañas publicitarias de Natal a escala nacional e internacional para la promoción turística y, también, el sector turístico requiere de la publicidad con el fin de comercializar sus productos. La originalidad reside en la temática -la relación entre el turismo, la publicidad y la lingüística- y su ubicación -el ámbito de Natal-.

Concluimos. Son eventos contemporáneos el turismo, la publicidad y la lingüística textual por lo que podemos enfrentarnos al análisis de los textos publicitarios o su nivel de “publicitariedad” desde el punto de vista de la lingüística sobre la temática turística. Y, cuando entendemos  el producto turístico -intangibilidad- permite configurar una publicidad turística que atraiga el flujo turístico a sus destinos turístico.


[1] El turismo esta inserto en la mundalización cuya definición la propuso el geógrafo francés Olivier Dollfus en 1997 como intercambio generalizado entre las diferentes regiones del planeta, el espacio mundial convertido en ámbito común de la transacción -Dollfus, Olivier (1997), “La mundialización”, en La biblioteca del ciudadano, Barcelona, vol. 1, 7-19.- y Jacques Levy la matiza como  un acontecimiento histórico con contenido geográfico que tiene como efecto el surgimiento de un espacio adecuado cuya escala es global -Levy, Jacques (2011), “Geografía y mundialización”, en Tratado de geografía humana, Escuela politécnica federal de Lausana: Suiza, 272-302-.
[2] El turismo se ha globalizado. La globalización la define la Real Academia Española como la tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales -Real Academia Española (2001), Diccionario de la Lengua Española (23ª. ed.) Madrid: Espasa-.
[3] ¿Qué es la mundialización? Glendi May, Alejandro Montañez, Ana Laura Preciado y Ulises Puc. https://turismodesociedad.wordpress.com/2015/02/14/la-mundializacion/
[4]  Tres décadas de cambios  en el turismo mundial: el impacto de la globalización en los flujos turísticos, Francisco García Pascual, Departamento de Geografía y Sociología, Universidad de Lleida, Cátedra de Turismo de Interior y de Montaña de la Universidad de Lleida y la Diputación de Lleida file:///C:/Users/Usuario/Dropbox/AEPT/Libro%20de%20turismo/doctor/DialnetTresDecadasDeCambiosEnElTurismoMundial-6257267.pdf
[5] La tesis se estructura en siete capítulos, se presentó en el Departamento de Lengua Española de la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca como instrumento parcial para la conclusión del curso de Doctorado en Cuestiones de Lengua, Sociolingüística y Crítica Textual Españolas en su Contexto Histórico y Filológico y, por consiguiente, la obtención del título de doctor. file:///C:/Users/Usuario/Dropbox/AEPT/Libro%20de%20turismo/doctor/DLE_eretuzagurgel_discursopublicitarioturismo.pdf

viernes, 8 de marzo de 2019

La imagen turística


El viaje es un acto ceremonial y solemne. La fotografía turística marca la trayectoria del destino turístico. Pike, en el 2002, identifica 6 enfoques diferentes del análisis de la imagen. Comienza señalando su importancia como el antecedente de la visita, pasa a ser el elemento clave de evaluación de un destino por parte de diferentes segmentos de turistas, la infiere como variable que se modifica con respecto a la distancia del destino, muestra el resultado de fuentes de información inducida, se forja como el elemento clave en el proceso de toma de decisión del turista y, finalmente, se convierte en la variable dependiente de las características sociodemográficas y culturales del turistas.

El turismo se establece como una actividad económica, influye en el crecimiento económico, interviene en el producto interior bruto, genera empleabilidad, mejoras las infraestructuras,…, tendente a minimizar sus efectos negativos y contribuye hacer mejor la vida de los ciudadanos.

El turismo desempeña un papel fundamental en la Unión Europea. Europa se configura como un destino turístico mundial -destino consolidado y tradicional de las economías avanzadas-. Se estima que existen 608.000 establecimientos de alojamiento turístico activos donde se ofrece 31 millones de plazas y se alcanzó 2 900 millones de pernoctaciones dentro de la EU-28 en 2016.

El informe de la Organización Mundial de Turismo predice la llegada de 1800 millones de turistas internacionales - 1.133 millones de turista que pernotan a escala mundial en 2014- por motivos de ocio, por asuntos profesionales o con otros fines, como las visitas a amigos y familiares, en 2030 lo cual implica un crecimiento continuado, moderado, responsable e incluyente -Taleb Rifai, Secretario General de la OMT-
El turismo encauza a las personas hacia el ocio y de placer, representa una de las formas de placer más buscada y deseada (Freud, 1988), viajar constituye una manera de lograr el estado de salud de las personas (Lee, Jeon y Kim 2011) y el turista descubre el entorno y se complace de su propia interioridad.

La tesis doctoral de Patrizio Antonino Nazzareno, Diseño y validación de un modelo explicativo de los antecedentes y las consecuencias del GAP de la imagen turística, analiza el efecto de los principales factores de formación de la imagen de un destino turístico sobre el gap de la imagen pre y post-visita.

Bajo el paraguas de todas esas premisas sobre la actividad turística se encuentra el turista que toma una decisión en función de una imagen la cual presenta al destino turístico. Por eso tiene importancia la imagen turística visual, provoca una elección.

jueves, 7 de marzo de 2019

Turismo y trabajo


El 15 de diciembre de 2017 se presenta la memoria para optar al grado de doctor en la Universidad Huelva por Alejandro Zalvide Bassadone titulada Turismo y trabajo: interrelación entre causas y efectos.

La tesis se estructura en una introducción, cuatro capítulos y una conclusión. Consta de 259 páginas. Su contenido nos adentra en la aproximación al concepto turismo como objeto de estudio de la realidad social, el marco normativo internacional y supranacional de las relaciones laborales en el sector turístico, la ordenación jurídica del turismo en España y el factor del trabajo y, finalmente, en los movimientos internacionales de personas con base laboral y su afectación turística.

Nos introduce en el turismo, ahora, como fenómeno mundial -ya asistimos al social, económico,…-. En la materia turística intervienen la totalidad de las ramas del saber centradas en las catalogadas como sociales por lo que su naturaleza se encuadra en inter o multidisciplinar igual que la ciencia jurídica que deben dar respuesta en una sociedad cambiante y en constante crecimiento.

Aunque las distintas ramas del derecho reconocen en la realidad del turismo quien ejerce el protagonismo en este campo es el derecho administrativo.

Por supuesto, le interesa analizar el turismo como actividad económica general y su ineludible interrelación con el trabajo en sus distintos niveles.
Asume el concepto de turismo dado por la Organización Mundial del Turismo (OMT). Señala el componente motivacional, que no todos los agentes se ponen de acuerdo, cuando se excluye el viaje en el orden laboral y los viajes de negocios o por motivos profesionales. Estamos ante una cuestión paradójica.

Se atiende, así, las implicaciones laborales en la realidad turística desde una  el marco normativo internacional y supranacional. Se reconoce en la OIT las condiciones de trabajo en actividades del sector turístico y en la UE valora la importancia del turismo a través del Tratado de Funcionamiento donde surgen Directivas y Reglamentos de marcada incidencia turística y una nueva política turística, además de la jurisprudencia comunitaria.

¿EL turismo y trabajo son materias antagónicas desde un punto de vista conceptual? ¿Entre el turismo y trabajo existe una indiscutible conexión? Estas preguntas, entre otras, las obtendrás en Turismo y trabajo: interrelación entre causas y efectos.

miércoles, 6 de marzo de 2019

El sueño europeo: el turismo.


No os preocupéis, nunca se olvidan de turismo, aunque sea para hablar de cultura, parece que todo el mundo desea viajar pero nadie hacerse responsable de su tenencia. Sentecia, frecuente, ¿cualquiera vale? ¿Únicamente se piensa en Europa como parque temático? Pero, ¿quién lo va atender?


Corría 7 de febrero de 1992. Se modifican los anteriores tratados europeos. Se instaura la Unión Europea. Se establece un proceso de creación de una unión cada vez más estrecha entre los pueblos de Europa. Para ellos, se firma el Tratado de Maastricht.

¿La Unión Europa tiene una cultura común dentro los países que la componen? El Tratado de Maastricht la reconoce en su artículo 150. Aboga por proteger, fomentar e impulsar esta cultura común entre los países que la configuran. ¿Cuál es esa cultura común europea?

Ahora, viajamos a Puerta de Branderburgo, la foto se fecha en noviembre 2004, se fotografían nueve naciones. Proceden del este y norte de Europa. ¿Dónde estaban los países de la zona sur de la Unión Europea? Se involucran unas jornadas internacionales y acuerdan desarrollar el “Alma para Europa” y “un espacio cultural común para la Unión Europea”. Sin embargo, ¿es la misma cultura propuesta por el centro y norte que la Mediterránea o Atlántica?

El escritor Ian Buruma se plantea ¿Tiene alma Europa? Recure a la canciller alemana, Angela Merkel, para citar sus palabras Tenemos que dotar a Europa de un alma. En la misma línea, se expresa el cineasta alemán Wim Wenders durante una conferencia titulada Un alma para Europa. La canciller se centra en Europa de los proyecto -plano económico-, alude a redes eléctricas adecuadas y unos gaseoductos adecuados. Mientras que el cineasta  cree que el espíritu está hecho de celuloide.

Se puso el sol, 15 de junio 2013, se publica en el Mundo una entrevista a Paolo Savona, Presidente del Fondo Interbancario de Tutela de los Depósitos, donde expone crear una cultura propia entre los países de la zona sur. Puesto que este espacio de la Unión Europea pierde su industria y queda reducido a ser el sector turístico y mano de obra para Alemania . ¿Por qué España, Italia y Francia no hacen ya un frente común?

¿Cuál es la cultura ancestral común? Esta respuesta la pretende esbozar Ramón Sainero en el MOOC los orígenes históricos y culturales de la Unión Europea.

Wenders afirma que Estados Unidos ha colonizado nuestra alma. ¿Cuál es la alternativa al sueño americano? ¿Cuál es el sueño europeo?

Puede ser el turismo, para ello, es necesario configurar una cultura.

martes, 5 de marzo de 2019

El viajero SoLoMo y su rastro digital


El “viajero” del siglo XXI es un consumidor SoLoMo y su rastro digital deja huella -la importancia del dónde-.

Convivimos en Internet, estamos en un mundo interconectado, aparece el fenómeno multipantalla -medio audiovisual- y el consumidor SoLoMo en la era de la multicanalidad -comercialización-. Ambos se basa en la pirámide Social, Local y Móvil.


Los medios de comunicación audiovisuales emplean tecnología multimedia, hacemos zapping, se observa en prime time en cualquier programa un zócalo de tuits -en búsqueda de ser trending topics- y en la parte superior el hashtag en twitter para comunicarnos en redes sociales y logar un mayor impacto en la audencia. Las características multipantallas son el uso del Smartphone - “segunda pantalla”-, Interacción y feedback - el consumo es social-,  poder de elección -canales y programas o la propia página web o las APPs-, narrativa transmedia, eventos en directo –streaming- y generar experiencias.

Sumergidos en la multicanalidad, emerge el concepto de SoLoMo, configurado en el contexto Social - mundo de las redes sociales- , Local -la localización en tiempo real- y Móvil -los dispositivos móviles-. Por tanto, la abreviatura SoLoMo hace referencia a usuarios que consumen contenido a través del smartphone, cerca del lugar geográfico en que se encuentran y que confían en lo que su comunidad opine. Lo sugirió Matt Cutts de Google en 2011.

Si solo nos centramos en la primera dimensión, Social se comprueba que se modifica nuestras relaciones. El consumidor está imbuido por las redes sociales. Lo corrobora el VIII Observatorio de Redes Sociales en diciembre de 2016. Si nos fijamos en el aspecto cualitativo, se constata que el usuario se muestra más natural donde aparece una vivencia natural en relación con las RRSS -se evalúa constantemente la cartera de contactos, se asemeja al plano físico-  y se buscan relaciones más auténticas y “reales” dentro del contexto implícito del show off de las RRSS -la burbuja del postureo se desinfla (centra la imagen en Instagram) y se desplaza a hacia lo auténtico –nofilter, nomaKeup,..- y el video se considera el formato más real y auténtico con que se explota el valor de lo instantáneo.
Además, se asume que existe un rastro digital puesto que se normaliza la ausencia de privacidad en la red -la ubicuidad y frecuencia de capturas, el remarketing y la publicidad contextual y la popularización de los smartphones y sus sofisticados mecanismos de geolocalización-, surgen dos nuevas actitudes ante el medio a la pérdida de privacidad el yo “consumidor” (social) -al aprovechamiento del conocimiento- y el yo “personal” (individual) –al miedo a las consecuencias del rastro digital.

Respecto al aspecto cuantitativo, constata que la conexión en tiempo es de 6 horas al día y el 31% de ese tiempo se lo lleva WhatsApp, en concreto, se estima  2 horas al día  seguido de FB Messenger y a distancia Telegram.  Se conforman  4 perfiles de consumidores -outsider, curioso, cliente, entusiasta- en cuanto al interés hacia las marcas.

Estamos hablando en un viajero que convive en el mundo de las redes sociales, navega por una localización en tiempo real y maneja con los dispositivos móviles. Todo ello posibilita el rastro digital del viajero SoLoMo.